Detenidos ocho policías de Veracruz por entregar a tres jóvenes al narco

La Fiscalía acusa de desaparición forzada a los agentes del municipio de Papantla

La policía busca cuerpos en Veracruz en enero de este año.

La policía mexicana ha desaparecido nuevamente a jóvenes en México. Otra vez ha ocurrido en el Estado de Veracruz, que aún no ha podido cerrar el caso Tierra Blanca, similar a este, registrado en enero de este año. En esta ocasión fue en Papantla, un municipio al norte de la entidad, donde ocho agentes han sido responsabilizados por la Fiscalía de raptar el 19 de marzo a tres varones para entregarlos a la delincuencia organizada. Los uniformados han sido detenidos la mañana del lunes y han sido trasladados a una prisión estatal, ha informado Luis Ángel Bravo, el fiscal de Veracruz.

Alberto Uriel Pérez, un taxista de 19 años y Luis Humberto Morales, albañil de 18, fueron detenidos por policías municipales el 19 de marzo cuando circulaban por el pueblo en un Aveo color rojo. Los agentes subieron a los detenidos a patrullas y desde ese día no se sabe nada de ellos. El lunes, el fiscal informó de que el vehículo en el que los jóvenes fueron detenidos había sido robado con violencia el 12 de marzo en un pueblo cercano.

Blanca Cruz, la madre de Alberto Uriel, dijo la mañana del lunes en una entrevista radiofónica que el día de la desaparición llamó al móvil de su hijo al ver que no llegó a casa. “Entran las llamadas, pero me las cortan varias veces hasta que alguien me dijo que buscara a mi hijo en la Sedena de Tuxpan [instalaciones militares] porque había sido trasladado allá por un delito federal”, relató la madre al periodista Ciro Gómez.

Solo los familiares de estas dos personas han puesto una denuncia formal, pero con la difusión del caso ha surgido un tercer desaparecido. Su nombre es Jesús Ticante Olmedo, que también se esfumó en circunstancias similares y por la misma fecha, pero no iba a bordo del vehículo rojo. “Hay una referencia de que lo vieron después de la fecha en que supuestamente desapareció, se le vio por ahí en Papantla”, ha dicho Bravo.

El fiscal de Veracruz asegura que una investigación “colateral” le permite asegurar que los policías entregaron a los jóvenes a terceros, “presumiblemente miembros de la delincuencia organizada”. Entre los policías detenidos se encuentran los agentes Higinio Santiago, Rufino Pérez, José Luis Ramiro, Benito Velázquez, Reyes León, Mauro Olmedo y el comisario de la policía municipal de Papantla, Bernardino Olmedo Castillo. Más tarde fue detenido otro agente, pero su nombre no fue revelado.  “La indagatoria no finalizará hasta que se encuentre a los jóvenes”, dijo el Fiscal.

Depuración policial

Marcos Romero, el presidente municipal de Papantla, dijo este lunes que 37 de los 183 policías bajo sus órdenes reprobaron los exámenes de idoneidad. El alcalde explicó que los agentes que suspendieron las pruebas de control de confianza seguían trabajando porque el municipio aún estaba reuniendo los recursos para liquidarlos. Lo que expuso Romero es una paradoja que se ha presentado en decenas de pueblos de México desde hace varios años. Las autoridades tienen la obligación de depurar sus policías, pero los malos elementos no pueden ser dados de baja porque despedirlos representaría un quebranto económico para las frágiles finanzas municipales.

Este es el enésimo caso de desaparición forzada que se ha registrado en México. La noche de Iguala, donde policías de Guerrero entregaron a 43 estudiantes a narcotraficantes, puso el dedo en la llaga y se convirtió en un escándalo internacional que arrancó promesas a legisladores para aprobar una ley contra la desaparición forzada. A 19 meses de los hechos, el Senado aún no discute la iniciativa. Mientras el tiempo pasa, se acumulan casos como el de Papantla y el de Tierra Blanca, donde ocho agentes desaparecieron a cinco jóvenes el 11 de enero.

Mucha policía, poca seguridad

Veracruz es la segunda entidad con mayor número de policías después de la Ciudad de México. Son 18.613 agentes separados entre policías municipales y estatales. Pero la gran cantidad de uniformados no lo hacen un sitio más seguro. En lo que va de 2016, Veracruz se ha convertido en el cuarto Estado con más secuestros (21) y cerró el 2015 con más de 600 homicidios, 46 más de los que registró en 2014. La Secretaría de Gobernación (Interior) ha dado a conocer que el 37% de los mandos y el 35% de los policías rasos suspendieron las pruebas de idoneidad de las corporaciones.