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El miedo a Trump llega a las puertas de la fábrica

La empresa Ford, criticada por Trump por trasladar algunas ensambladoras, tiene en México uno de sus principales puntos de producción

Una planta de ensamblaje de Ford en Kansas City.
Una planta de ensamblaje de Ford en Kansas City. AP

Tan plomizo como el día y el resultado electoral, Diego García, del área de diseño, arrastra los pies a las puertas de la fábrica.

Como una doliente metáfora, la línea de producción de Ford en Cuautitlán Izcalli, una gigantesca fábrica de automóviles de 3.000 trabajadores a una hora de la Ciudad de México, estaba cerrada este miércoles y también lo hará mañana jueves como una forma de regular su producción.

Acceso a la fábrica de Ford este miércoles en CuatitlánOswaldo Ramírez
Acceso a la fábrica de Ford este miércoles en Cuatitlán/Oswaldo Ramírez

“La victoria de Trump crea una inestabilidad enorme y sí, claro que hay temor a que quiera llevarse las fábricas de aquí” responde Diego. Su preocupación, sin embargo, va más allá de su empleo en Ford y dice responder “como mexicano” cuando explica que la llegada del republicano a la Casa Blanca “va a afectar no solo al sector automotriz sino a toda la industria relacionada con el Tratado de Libre Comercio (TLC)”.

Gracias al TLC, en los últimos años México se ha convertido en un lugar atractivo no solo para Ford, sino para la industria automotriz en general gracias a las facilidades del Gobierno y una mano de obra barata que la hace competitiva. Las compañías Nissan, General Motors, Honda o Volkswagen han convertido a México la principal potencia en América Latina con la fabricación de más de 325.000 vehículos mensuales.

Sin embargo, desde que Trump visitó durante la campaña la ciudad de Detroit, otrora capital mundial del automóvil, prometió revertir la situación haciendo gala de su demagogia habitual y acusó a la industria del automóvil de estar “quitando los empleos a los estadounidenses para llevarlos a México”.

“Michigan ha perdido más de una cuarta parte de sus trabajos manufactureros a consecuencia del TLC. Los coches pequeños de Ford se producirán totalmente en México, pero vamos a traer la industria automovilística de nuevo a Michigan de forma más grande y más fuerte” anunció en campaña.

Además, advirtió que “si Ford u otra empresa quiere despedir a sus trabajadores y mover sus fábricas... yo mismo llamaré a los ejecutivos de Ford, o quienes sean, y les diré que tienen que pagar el 35% de impuestos por vender sus automóviles o sus productos en EE UU”, advirtió.

Si se llevan las fábricas, pues ni modo, buscaremos otro empleo

En septiembre, Ford había anunciado que trasladaría la fabricación de autos compactos a México, en un proceso que tardaría entre dos y tres años. La producción estaría en San Luis Potosí, donde la compañía estadounidense está construyendo una nueva planta que daría empleo a unos 3.000 trabajadores.

“Ellos regresarán antes de que inicien la construcción de su planta. Créanme”, volvió a amenazar. Las declaraciones de Trump cayeron como un jarro de agua fría y sonaron como una advertencia sobre uno de los motores de desarrollo de México.

“Esperemos que eso no suceda porque nos dejarían sin empleo”, explica a las puertas de la fábrica Miguel García, dueño de un camión de transporte que provee a Ford de piezas y recambios provenientes de muchas de las pequeñas fábricas que crecen alrededor de la factoría de Cuautitlán Izcalli. “Pero si eso sucede, ni modo, buscaremos otro trabajo” responde desconsolado.

Según datos de la compañía, Ford tiene 24 plantas en EE UU, que emplean a 50.210 personas, mientras que en México solo tiene tres que generan 7.378 empleos, más la que está en construcción en San Luis, que dará trabajo a 2.800 personas a partir de 2018. La realidad es que, actualmente, Ford genera casi siete veces más empleos en Estados Unidos que en México.

Aunque la empresa ha considerado “frustrantes” las críticas del nuevo presidente desde EE UU ya han comenzado a tender puentes. "Estamos de acuerdo con el señor Trump en que es importante unir al país y esperamos trabajar juntos para apoyar el crecimiento económico y el empleo", dijo la portavoz de Ford, Christin Baker. Sin embargo, a las puertas de la fábrica de Cuautitlán Izcalli, el ambiente era tan gris como el día.

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