Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muere el hombre que decía tener 146 años

El indonesio sobrevivió a cuatro esposas, a todos sus hermanos y a sus hijos. Se le llamaba el humano más viejo del planeta

Fotografía de 2016 que muestra a Sodimejo en su casa de Indonesia.

Un anciano indonesio que sostenía haber nacido en 1870, es decir hace 146 años, murió el 30 de abril y fue enterrado este lunes 1 de mayo en una aldea de la provincia de Java Central, donde nació y residió hasta sus últimos días, según informan medios locales. Fumador empedernido, sobrevivió a cuatro esposas, a todos sus hermanos y a todos sus hijos. Decía ser el hombre más viejo del mundo.

El documento nacional de identidad de Sodimejo, también conocido como Mbath Gotho (abuelo Gotho), muestra que vino al mundo el 31 de diciembre de 1870 en Sragen, una localidad de la zona oriental de Java Central. Sus 146 años lo convertían en la persona viva más longeva del mundo de la que se tenía noticia, aunque dicha marca nunca fue oficializada, ya que su fecha de nacimiento no pudo certificarse.

Indonesia comenzó a registrar los nacimientos en 1900. Funcionarios indonesios indicaron a la BBC que su tarjeta de residencia, en la que constaba la fecha de nacimiento, era válida, según pudieron comprobar en documentos y entrevistas con él. 

Según la organización Guinness World Records, el récord de longevidad oficial lo tiene la francesa Jeanne Louise Calment, quien vivió 122 años y 164 días, y falleció en agosto de 1997. La persona más vieja del mundo viva es la jamaicana Violet Brown, que nació el 10 de marzo de 1900.

law Suwarni, de 43 años, da de comer a su abuelo Sodimejo el pasado 2 de marzo de 2017 en su casa en Sragen, Java Central.
law Suwarni, de 43 años, da de comer a su abuelo Sodimejo el pasado 2 de marzo de 2017 en su casa en Sragen, Java Central. EFE

El hombre fue trasladado al hospital el 12 de abril por un deterioro en su estado de salud, según cuenta The Guardian, pero seis días después insistió en que le dieran el alta para volver con su familia, con quienes murió el sábado pasado.

En una pequeña ceremonia auspiciada por su nieto, Suryanto, de 47 años, y otros parientes, los restos mortales de Mbah Gotho fueron depositados en una tumba junto a una de sus hijas, fruto de su cuarto matrimonio y que murió con 60 años.

El familiar, que como muchos compatriotas solo cuenta con nombre, aseguró al portal de noticias Liputan6 que lo necesario para las exequias fue adquirido desde hace años. "La teca (una especia de madera) para cubrir el ataúd fue comprada hace unos 18 años y la lápida, en 1992", declaró el nieto.

Suryanto contó a la BCC que, al volver del hospital, su abuelo se fue apagando poco a poco y comiendo menos"Desde que regresó del hospital, sólo comía alguna cucharada de avena y bebía muy poco". "Un par de días después, y hasta su muerte, se negó a comer y beber", explicó el nieto. "No pidió mucho antes de morir, sólo quería que nosotros, su familia, lo dejáramos ir", añadió.

Según su documentación, este javanés nació al año siguiente de la inauguración del canal de Suez y el mismo año en que se abolió en Indonesia el sistema de cultivos forzados, por el que los campesinos estaban obligados a trabajar en plantaciones del gobierno colonial neerlandés dos meses al año.

Sodimejo, que vino al mundo cuando aún existían las Indias Orientales Holandesas, vivió el despertar nacional, la I (con 43 años) y la II Guerra Mundial (con 70), la independencia de su país (1945), la era Sukarno (1945-65), el régimen de Suharto (1967-98) y la nueva etapa democrática. En su pueblo, era un héroe famoso por contar grandes historias sobre las guerras contra Japón y los colonizadores holandeses.

Preguntado el año pasado por el secreto de su longevidad, citó la paciencia como clave y confesó a la BBC: "Mi vida ha sido larga porque tengo a gente que me ama cuidándome".

Más información