Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los talibanes usan "escudos humanos" para detener el avance aliado

El Gobierno afgano despliega 1.100 policías en el sur del país.- La OTAN asegura que la muerte de 12 civiles no fue un error

Los talibanes están usando "escudos humanos" civiles, que aunado a la gran presencia de explosivos caseros colocados en los caminos, está contrarrestando la amplia ofensiva liderada por Estados Unidos en la provincia sureña de Helmand, según los militares afganos. Sobre el terreno, el principal general afgano implicado en la campaña acusó a los talibanes de utilizar escudos humanos.

"Han tomado a rehenes. Nuestras tropas los han visto poniendo a mujeres y niños en los tejados de casas y disparando detrás de ellos", ha dicho el general Moheedin Ghori, comandante de los 4.400 soldados afganos que participan en la ofensiva, que moviliza a un total de 15.000 hombres (el resto del contingente es esencialmente estadounidense y británico). Esta táctica, unida a la colocación de bombas caseras, "ha entorpecido el avance de nuestras tropas", ha lamentado el general Ghori.

"Las minas de los talibanes y el miedo a pérdidas civiles reducen nuestros movimientos", ha asegurado el general afgano.

La operación Mushtarak ('Juntos', en dari), lanzada hace cinco días, con el objetivo de arrebatar las localidades de Marjah y Nad Alí ambas localidades a los insurgentes e instaurar una autoridad afgana estable. se ha visto frenada por las numerosas minas colocadas en este sector de la provincia de Helmand, que los señores de la droga y los talibanes han controlado en los últimos años, según los oficiales de la coalición. Los generales de las fuerzas de Estados Unidos, Afganistán y la OTAN planearon durante meses el asalto al bastión de Marjah y los insurgentes islamistas tuvieron suficiente tiempo para minar carreteras, edificios e incluso árboles.

Hoy, la OTAN ha informado de que los talibanes están resistiendo al avance. "La operación Mushtarak' va por buen camino", pero "los talibanes son tácticamente capaces, oponen resistencia y son astutos", declaró el mando de las fuerzas internacionales en un comunicado.

"El número de minas es considerable en estas zonas y las fuerzas combinadas (afganas e internacionales) deben ser muy comedidas en sus movimientos, para minimizar las pérdidas", añadió la OTAN.

En el quinto día del asalto al principal bastión taliban en ese país centroasiático, el Ministerio afgano del Interior ha anunciado el despliegue de unos 1.100 policías en Marjah, epicentro de la ofensiva, para respaldar las operaciones y asegurar las zonas ya ganadas.

En Washington, el presidente estadounidense, Barack Obama, reúne este miércoles a su gabinete de guerra para evaluar la primera gran operación de la OTAN desde el envío de refuerzos para poner fin a una guerra que dura ya más de ocho años y confortado por la confirmación de que Pakistán y la CIA detuvieron al jefe militar de los talibanes afganos.

El arresto del mulá Abdul Ghani Baradar, confirmado por el ejército paquistaní, podría infligirle un duro golpe a la insurgencia talibán.

"Bajas colaterales"

La muerte de 12 civiles el pasado domingo en la provincia afgana de Helmand, donde la OTAN lleva a cabo una gran ofensiva contra los talibanes, no fue un error. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) ha admitido tres días después que el sistema de movilidad de cohetes HIMARS que supuestamente falló durante un ataque funcionó correctamente, por lo que las muertes han pasado a considerarse daños colaterales.

El pasado domingo, la OTAN informó de que un fallo técnico en el lanzamiento de dos cohetes provocó que éste se desviara 300 de su objetivo y alcanzara una casa donde se resguardaba una familia durante la respuesta contra fuego "preciso y directo" proveniente de un refugio talibán en Nad Alí. El uso de la lanzadera, que se suspendió a la espera de los resultados de la investigación -que aún no ha finalizado-, se ha restituido.

"Se trata de una estrategia no sólo para limpiar la zona, sino para conservarla y construir después para que haya un componente civil y un gobierno local", indicó el sábado el jefe del Estado Mayor Conjunto de Ejército de Estados Unidos, el almirante Mike Mullen.

Unos 2.000 policías afganos participarán también en la ofensiva. Son parte del gobierno que EE UU tiene "guardado en una caja", según indicó el jefe de la misión de la OTAN, el general Stanley McChrystal, días antes de que arrancase la operación, que probablemente finalizará antes de cumplirse los 30 días previstos en un principio.