La oposición siria sigue en Ginebra para abrir el diálogo con el régimen

La delegación rebelde mantiene la primera reunión con el mediador de Naciones Unidas

En un clima de incertidumbre y reproches, el Gobierno sirio y los principales grupos de la oposición han sido convocados por separado este lunes por Naciones Unidas a abordar en Ginebra conversaciones para poner fin a casi cinco años de guerra. El mediador de la ONU, Staffan de Mistura, se mostró el domingo “optimista” sobre el avance del diálogo tras reunirse por primera vez con los representantes rebeldes y los delegados de la oposición siria. Un portavoz de la oposición anunció que su delegación permanecerá en la ciudad suiza “el tiempo que sea necesario”, aunque no emprenderá la negociación mientras el régimen no haga “gestos humanitarios”.

“Es una ocasión histórica que no debe fracasar”, alertó De Mistura, que trata de pilotar la tercera ronda de conversaciones de paz organizadas por la ONU en Ginebra tras el fracaso de las dos anteriores, celebradas en 2012 y 2014. Su “visita de cortesía” a los enviados de la Alta Comisión para las Negociaciones (HNC, en sus siglas en inglés), la plataforma opositora apadrinada por Arabia Saudí, contribuyó a consolidar un proceso de diálogo que ha estado a punto de descarrilar en la última semana entre aplazamientos y amenazas de boicoteo.

“Nuestros hijos, nuestra gente, están muriendo de hambre en los asedios, siguen en las cárceles y sufriendo bajo los bombardeos”, advirtió el portavoz del HNC Salem Muslit, al tiempo que exigía el cumplimiento de la resolución del Consejo de Seguridad que en diciembre dio luz verde a las conversaciones de Ginebra. A su lado, la representante de la Comisión Bassma Kadamani puntualizó que, por ahora, solo hay contactos preparatorios antes de sentar las bases de una negociación para poner fin al conflicto. “Hemos acudido a Ginebra tras haber recibido garantías de que habrá progresos en los asuntos humanitarios”, advirtió Kadamani.

La oficina del mediador de la ONU difundió por la noche una convocatoria en la que parecía dar formalmente por iniciada la agenda de Ginebra 3, al citar por primera vez a la oposición a mantener una reunión en la tarde de hoy. Paralelamente, la delegación del Gobierno del presidente Bachar el Asad fue llamada a otro encuentro similar por la mañana, el segundo tras el que mantuvo el viernes con el enviado de Naciones Unidas.

El modelo de conversaciones de proximidad —en las que régimen y oposición se reúnen por separado con De Mistura, quien a su vez actúa como mensajero entre ambas partes— intenta evitar que el diálogo fracase desde su mismo comienzo. La ronda Ginebra 3 tiene una duración prevista de seis meses, cuyas primeras semanas estarán dedicadas a la búsqueda de un alto el fuego. Posteriormente se intentarán cerrar acuerdos políticos para la formación de un Gobierno de unidad nacional y la celebración de elecciones libres en 2017.

En otro hotel de Ginebra, el jefe de la delegación gubernamental, Bachar al Jaafari, reclamó también “el levantamiento de las sanciones internacionales a Siria”. El embajador de Siria ante la ONU aseguró que el Ejecutivo de Damasco estaba dispuesto a crear corredores humanitarios para hacer llegar ayuda a la población civil cercada en más de una docena de enclaves en Siria, así como a negociar treguas y a la liberación de prisioneros en el marco de las negociaciones, pero no como una condición previa impuesta por la oposición. Al Jaafari criticó también por “falta de seriedad” a la delegación rebelde, de la que, según dijo, aún no se ha determinado su composición final. Ni los partidos kurdos sirios ni la llamada oposición interior están representados en la HNC.

El portavoz principal de los rebeldes sirios había sido mucho más duro poco antes al referirse al régimen del presidente Bachar el Asad, al que acusó de “haber acudido a Ginebra para ganar tiempo mientras sigue matando a su propio pueblo”. “Nuestra lucha no es solo contra El Asad, sino también contra Irán y Rusia, y contra los terroristas que ocupan nuestro país”, alegó, en referencia al Estado Islámico (ISIS) y al Frente al Nusra (Al Qaeda), que han sido excluidos por la ONU de la ronda de conversaciones. En nombre de la oposición, Muslit insistió en que su delegación había acudido a Ginebra después de haber recibido garantías de Estados Unidos y de los países occidentales de que las medidas humanitarias aprobadas por el Consejo de Seguridad iban a ser aplicadas.

 

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