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Los familiares de las turistas asesinadas en Ecuador preparan su repatriación

El traslado se realizará a más tardar el próximo sábado, después de que los peritos ecuatorianos realicen la segunda autopsia

Familiares de María José Coni, una de las turistas asesinadas en Ecuador, durante un minuto de silencio en homenaje a las víctimas. REUTERS

Los familiares de las turistas argentinas asesinadas —dos hermanos y la madre de María José Coni, y tres hermanos y el cuñado de Marina Menegazzo— empiezan a preparar la repatriación de los cuerpos de las chicas. Una vez que la División de Rastros de la Policía Federal de Argentina confirmó en días pasados la identidad de Marina Menegazzo y María José Coni, a través del cotejamiento de las huellas dactilares, lo único que dilata su partida es la segunda autopsia de los cuerpos que los peritos ecuatorianos practicarán esta semana. Gladys Steffani, madre de María José, contó vía telefónica desde Guayaquil que esperan los resultados de la segunda necropsia y creen que a más tardar el próximo sábado estarán de vuelta en Argentina.

Ya no dudan de la participación de los dos detenidos por el doble crimen —los ecuatorianos Segundo P. y Eduardo D.—, pero quieren saber qué pasó y si alguien más participó. “No digo que los detenidos no sean culpables sino que era imposible que la Policía tenga resuelto el 90% del caso en 24 horas, mucho menos cuando uno de ellos, el autor confeso, se declaró inocente un día después de ser detenido. Por eso empezamos la investigación nosotros”, dice Gladys.

Lo que resta de la investigación que ahora lleva la Fiscalía —que tomará en torno a dos meses más— queda en manos de cuatro juristas que los familiares han contratado. Hernán Ulloa, uno de ellos, dijo que se busca descartar que hayan sido drogadas y agredidas sexualmente. “La presunción de un ataque de índole sexual está por verificarse con las pruebas pertinentes y también queremos esclarecer las circunstancias de cómo fueron las chicas a la casa de los detenidos. Hemos descartado la voluntad propia porque ellas sí tenían bastante cuidado de su seguridad y creemos que el uso de drogas haya restado su voluntad”, dijo el abogado.

La fiscal María Coloma lleva la causa desde la semana pasada, después de la separación del fiscal que inició la investigación y que fue desprolijo, según los familiares de las asesinadas. “Pedimos cambio de fiscal porque había desprolijidad de informes, ni siquiera se decía la hora de muertes, nada de eso. Además se iba a seguir la causa como estaba en un primer momento y eso no era de nuestro agrado”, dice la madre de María José e insiste que quieren conocer la verdad y hacer justicia. “Nadie nos va devolver la vida de estas dos criaturas, pero queremos saber qué pasó”.

La nueva fiscal ha pedido 200 diligencias dentro de la investigación, entre ellas el rastreo de llamadas y la geo-referenciación de las mismas. El viernes pasado, los familiares fueron convocados a reconocer las pertenencias de las muchachas y encontraron que faltan varias cosas como una mochila de María José. Por eso piden que se indague más y se aclare lo que pasó la noche del 22 de febrero, cuando las chicas desaparecieron. Hasta donde ellos han averiguado, María José y Marina fueron vistas por última vez en una fiesta llamada Full Moon y hay fotos de ellas que abren nuevas interrogantes.

El abogado del supuesto autor confeso del doble crimen, Héctor Vanegas, aportó una nueva pista a la investigación. Él señaló que su cliente, Segundo P., que se desempeñaba como el guardia de la comuna hasta antes de su detención, había sido amenazado por un ciudadano venezolano que se dedicaba al microtráfico de drogas en Montañita y que había sido señalado por el guardia un año antes.