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El quinto derrame de petróleo del año tiñe de negro la Amazonía peruana

La falta de mantenimiento del Oleoducto NorPeruano, de la estatal PetroPerú, es el origen de los daños

Derrame en Nieva (Perú).
Derrame en Nieva (Perú).

Horas después del día mundial de los pueblos indígenas, las imágenes de fuentes de agua en la Amazonía oscurecidas por el petróleo se han repetido en Perú. El quinto derrame de crudo en lo que va del año fue detectado durante la mañana del miércoles en el distrito de Nieva, región Amazonas (selva norte), y según la organización indígena Aidesep, ha afectado a diez comunidades nativas de la etnia awajún.

Ever Yangua Carhuapoma, representante del municipio de Condorcanqui, provincia a la que pertenece Nieva, reportó en Facebook que la fuga fue encontrada por ciudadanos en la quebrada de Uchichiangos, en el kilómetro 365 del Oleoducto Norperuano de la estatal PetroPerú, a las seis de la mañana del miércoles. La quebrada es una fuente de agua.

“El lugar está a dos horas y media de viaje (en auto) desde la localidad de Inayo, distrito de Imaza, donde ocurrió el derrame unos meses atrás”, precisó Yangua. Según el trabajador municipal, Uchichiangos abastece a las comunidades nativas de Tunduza Puerto, Japaime Escuela y Yantana, que se ubican en la parte baja hasta el río Nieva.

El derrame de Imaza, el primero del año, fue detectado a fines de enero, y los 2.000 barriles afectaron la quebrada de Inayo y los ríos Chiriaco y Marañón, donde los habitantes de las comunidades se bañan, recogen agua y pescan para consumo.

La reacción tardía de PetroPerú en contener el daño generó entonces una fuerte crítica ciudadana en Lima debido a la difusión en medios sociales y canales de televisión de imágenes de menores de edad que recogían petróleo en recipientes, sin guantes ni protección alguna, después de que un miembro de la empresa ofreció pagar por la sustancia recuperada, por ejemplo 45 dólares por un bidón o 4 dólares por balde.

Sin embargo, pocos días después, a inicios de febrero, en la región Loreto, ocurrió otra fuga de aproximadamente 1.000 barriles de crudo, en comunidades muy alejadas de carreteras e incluso del transporte fluvial. Las acciones de PetroPerú para controlar los daños en Morona y otras comunidades fueron menos fiscalizadas debido a lo costoso del transporte para los líderes indígenas.

En marzo, un grupo de afectados tomó por la fuerza un helicóptero y retuvo a trabajadores estatales por varias horas, para exigir al Gobierno que incluyeran su comunidad en la lista de localidades en estado de emergencia para recibir ayuda de agua y alimentos.

A mediados de febrero, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) multó a PetroPerú con más de 3 millones de dólares, por no haber adecuado la infraestructura para mantener la integridad del Oleoducto Norperuano. La decisión se originó en un proceso administrativo previo, debido al derrame que afectó la comunidad Cuninico en Loreto, en 2014. La entidad reguladora también ordenó en esa fecha a la estatal que cesara el bombeo de petróleo hasta asegurarse que no había más fallas en el ducto de 40 años de antigüedad, sin embargo, no acató la medida.

El 19 de febrero, ciudadanos detectaron otro derrame en Jaén, Cajamarca, que afectó tierras de cultivo. Aunque la empresa negó en principio que fuera una fuga, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), una dependencia del Ministerio de Ambiente, lo confirmó.

Por último, el 24 de junio, el ciudadano Hermógenes Huamán reportó a la Policía otro caso en Barranca, provincia Datem del Marañón en Loreto. Días más tarde, el entonces ministro de Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, mostró a la prensa un documento de PetroPerú de despacho de crudo de una estación petrolera a otra, en la que se reportaba un faltante, es decir, el que quedó derramado en Barranca. El funcionario indicó que esa era la prueba de que la estatal desacató la orden de no seguir bombeando, y anunció otra multa y una denuncia ante la Fiscalía.

El presidente de PetroPerú, Germán Velásquez, renunció entonces al cargo debido a la nueva infracción, pero las fugas de crudo continúan. En un comunicado difundido la tarde del miércoles, la petrolera indicó que un equipo de respuesta de emergencias está trabajando "en la contención del producto".