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Tsipras: “He visto a Rajoy un poco nervioso con Grecia. Se equivoca”

El presidente del Gobierno: “España hizo préstamos a Atenas y no nos sobra el dinero”

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La primera cumbre europea tras la victoria de Syriza concluyó con una abierta batalla dialéctica entre Alexis Tsipras y Mariano Rajoy. El primer ministro griego, en una larga rueda de prensa en la que se mostró conciliador y evitó criticar a Angela Merkel, quiso hacer una excepción cuando le preguntaron por la actitud de Rajoy, el único primer ministro europeo que apoyó a Andonis Samarás en plena campaña. “Rajoy estaba un poco nervioso durante la cumbre, especialmente en lo que afecta a Grecia”, arrancó Tsipras para acusar inmediatamente al presidente español de tener esa actitud solo por problemas internos en España, en una clara referencia a Podemos, aliado de Syriza.

“Creo que Rajoy se equivoca y me gustaría poder explicárselo. No debería traer aquí sus problemas internos. Este es un enfoque erróneo. Los problemas internos deberían ser resueltos en España con políticas que sean aceptadas por los ciudadanos españoles”, insistió.

Rajoy no podía contestarle porque cuando hablaba el griego ya estaba en el avión de vuelta a España. Pero antes de irse, había sido el más crítico con Tsipras. El presidente recordó que países como España, en dificultades, decidieron prestar a Grecia y ahora tienen derecho a que se les devuelva. “Europa es enormemente solidaria. Un país como España prestó 26.000 millones de euros a Grecia. Tampoco nos sobra el dinero. No se puede construir Europa si todos decidimos no cumplir nuestros compromisos”, aseguró.

El Gobierno español está especialmente indignado por la actitud de los primeros días del Ejecutivo griego. Las declaraciones públicas, pero sobre todo los comentarios en privado, lo dejan claro. Rajoy y su equipo saben que cualquier cosa que logre Tsipras será inmediatamente aprovechada por Podemos como efecto espejo. El presidente cree que no habrá “contagio político” entre Grecia y España pero sabe que Pablo Iglesias aprovechará cualquier éxito de Tsipras. Si lograra por ejemplo aprobar el prometido salario mínimo de 751 euros al mes cuando en España Rajoy lo ha fijado para 2015 en 648,6, con una subida mínima de tres euros, sería utilizado en contra del PP.

En cualquier caso el Gobierno español no trabaja con un escenario de ruptura y está convencido de que al final habrá un acuerdo, Grecia no saldrá del euro, Tsipras cederá y no podrá cumplir lo que ha prometido a los griegos y eso perjudicará también a Podemos, ya que se verá que en Europa hay poco margen para alternativas.

El presidente dejó la diplomacia de lado y fue muy claro: “En este momento, Grecia no tiene quien le preste, solo la UE. Estamos hablando de más de 200.000 millones de euros. España ha aportado 26.000. Grecia tiene 30 años para pagar, y durante los 10 primeros años no paga principal, solo intereses. Son unas condiciones magníficas. Vamos a esperar que el Gobierno griego nos diga lo que quiere, pero quien recibe la solidaridad debe cumplir los compromisos”.

La dureza del Gobierno español llegó hasta el punto de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, aseguró que la solidaridad de España en el rescate a Grecia ha impedido al Gobierno de Rajoy subir las prestaciones por desempleo y las pensiones.

El Ejecutivo español no admite la influencia de Podemos en su posición sobre Grecia, pero incluso antes de que hablara Tsipras, un alto cargo del Gobierno heleno había asegurado ante varios periodistas que ve motivaciones políticas internas detrás de la posición de Rajoy, una idea que está instalada en círculos europeos.

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