Macri anuncia una gran bajada de impuestos a la clase media argentina

El presidente argentino, pese al déficit del 7%, intenta compensar el golpe de la inflación

Mauricio Macri está metido en una situación económica delicada en la que la inflación desbocada alrededor del 30% anual está perjudicando la imagen del Gobierno y complica la negociación salarial. El presidente ha tomado la inciativa para contrarrestar ese golpe con varias buenas noticias. La semana pasada anunció una subida del 15% de las pensiones y ayudas que cobran ocho millones de argentinos y hoy ha anunciado una gran bajada de impuestos para la clase media. Macri sube el mínimo imponible del llamado impuesto a las ganancias de 15.000 pesos (1000 dólares) a 30.000 (2.000 dólares). Esto quiere decir que los 180.000 trabajadores que cobran entre 1.000 y 2.000 dólares (2,7 millones sobre un total de 16 millones de trabajadores) dejarán de pagar el impuesto. Otros 1,3 millones se beneficiarán con una reducción tributaria que les hará cobrar una nómina entre 19% y 22% mayor a la actual, según el Gobierno. En Argentina hay un total 16 millones de trabajadores.

"Un trabajador que gana 21.000 pesos (1.400 dólares) pasará a ganar 26.000 (1.730 dólares)" explicó el presidente. La bajada de impuestos es retroactiva desde el 1 de enero, con lo que la inyección de dinero a la clase media y de trabajadores cualificados, uno de los sectores en el que tuvo más apoyos Macri en las elecciones, va a ser inmediata. Son sectores además con sindicatos muy fuertes.

Lo que no está claro es cómo hará Macri para bajar el déficit público del 7% que tiene Argentina con medidas como estas de reducción de impuestos, pero la presión política es muy fuerte y sin esta decisión era casi imposible lograr el pacto con los sindicatos que el presidente está buscando para arrancar con buen pie su mandato.

Algunos economistas liberales reclaman al presidente un shock más duro y hay debate dentro del Gobierno pero es evidente que el presidente ha optado por reducir de forma paulatina ese déficit y no de manera drástica como ha hecho Brasil, por ejemplo.

"Estamos acá para anunciar un viejo reclamo de los argentinos, algo que compensa los efectos que ha tenido la perversa inflación, que afecta seriamente nuestra capacidad de crecimiento. Lo hemos hablado muchas veces con los sindicalistas. Pienso en una doctora que me contó que el impuesto a las ganancias más la inflación le hacía imposible llegar a fin de mes a pesar de que trabaja incansablemente. Vamos a empezar a generar justicia. Por eso aumentamos el minimo a 30.000 pesos, es más del 160% de aumento", explicó Macri.

Pero casi tan importante como el contenido del anuncio, que supone dinero de forma inmediata para un grupo de trabajadores con mucho impacto en la opinión pública, fue la forma. Macri dio la noticia en el salón blanco de la Casa Rosada, el de las grandes ocasiones, con un público en el que estaban los principales sindicalistas del país, todos peronistas, y algunos de los gobernadores más importantes de la oposición, que han decidido acercarse al Gobierno en este momento y no acudir al choque frontal como proponen los fieles de Cristina Fernández de Kirchner. En primera fila había sindicalistas como el histórico Hugo Moyano y gobernadores como Juan Manuel Urtubey, de Salta, que aspira a ser el nuevo líder del peronismo y por tanto de la oposición.

"El anuncio es importante, se le devuelve a muchos trabajadores el salario familiar", aseguró Moyano al concluir el acto, visiblemente satisfecho. Macri intenta convencer a los sindicatos de que acepten subidas salariales por debajo del 30% para contener algo la inflación. El pacto no está ni mucho menos cerrado pero con esta bajada de impuestos está mucho más cerca. Lo que no se sabe es de dónde sacará Macri el dinero que pierde con esta bajada. Todo parece indicar que el Gobierno apostará por subir el endeudamiento, aunque para eso antes tiene que resolver el conflicto con los fondos buitre, algo que está cerca pero no acaba de llegar.

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