La alianza de moderados y reformistas copa los escaños de Teherán

En la recta final del recuento, tienen 29 de 30 diputados y disputan el último al ultra Hadad-Adel

Un clérigo en Teherán este sábado, un día después de las elecciones. V.S. AP / Vídeo: Luis Manuel Rivas

En la recta final del recuento de votos en Teherán, la Lista de la Esperanza que agrupa a moderados y reformistas, está a punto de asignarse los 30 escaños que corresponden a la capital en el Parlamento. El cabeza de lista de la coalición principalista, Gholam-Ali Hadad-Adel, se halla en la posición 31.ª, según los datos del Ministerio del Interior, lo que le dejaría fuera del legislativo y constituiría una amarga derrota para los ultraconservadores antioccidentales que se oponen a la moderada apertura de Irán que propugna el Gobierno de Hasan Rohaní.

Teherán no es Irán, pero la relevancia de la capital iraní no puede pasar desapercibida. Aquí se presentan todos los grandes espadas de la política nacional. Además, con 30 de los 290 diputados, tiene un gran peso en la Cámara. Pero se trata sobre todo de un éxito simbólico que representa un giro al centro de la política iraní tras una década de control casi absoluto de las palancas del poder por los ultras.

El freno a esos radicales ha sido posible gracias al talante de diálogo de los conservadores moderados que representa Rohaní, pero también a la rebaja de las aspiraciones reformistas que han preferido apoyar a éste y renunciar (de momento) a las reformas sociales que les granjearon el respaldo masivo de los iraníes en el pasado. Muchos, sin embargo, se han descolgado en el camino. De ahí que a pesar del triunfalismo con el que el régimen ha saludado la participación (ligeramente por encima del 60 %), esta haya sido menor que en el pasado.

De todas formas, faltan aún por conocer los resultados preliminares en el resto de Irán, donde hay otros importantes núcleos urbanos como Mashhad o Isfahán, y en muchas de cuyas provincias el voto es más conservador que en las ciudades. Ya se sabe que al menos 13 escaños van a requerir una segunda vuelta que no se producirá hasta finales de abril. Además, los resultados requieren el visto bueno del poderoso Consejo de Guardianes, un órgano formado por 12 juristas, 6 de ellos clérigos, dominado por lo más rancio del sistema.

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